Junio, 2026

3 minutos de lectura

¿Quieres recibir nuestras newsletters?
¿Quieres recibir nuestras newsletters?

POLYGON Concept y Hypersquare: cuando el futuro de la conducción se hace realidad

POLYGON Concept y Hypersquare: cuando el futuro de la conducción se hace realidad

 

¿Y si nuestra forma de conducir estuviera a punto de cambiar?

 

Con el POLYGON Concept, PEUGEOT ofrece un vistazo al futuro de la experiencia de conducción a través de una innovación revolucionaria: la tecnología Steer-by-Wire, combinada con una interfaz de dirección completamente nueva conocida como Hypersquare®.

 

Desde los estudios de cine de Bry-sur-Marne hasta el circuito de pruebas UTAC de Mortefontaine, al norte de París, nos pusimos al volante —o mejor dicho, al Hypersquare®— para experimentar esta tecnología pionera de primera mano. Primero a baja velocidad para evaluar su maniobrabilidad, y después a velocidades cercanas a los 90 km/h para descubrir su agilidad en condiciones de conducción dinámica.

 

Más que un simple ejercicio de diseño, el POLYGON Concept funciona como un laboratorio rodante que replantea nuestra relación con la conducción. Su habitáculo minimalista y compacto se construye alrededor del Hypersquare®, una interfaz de dirección radicalmente nueva, diferente a todo lo visto hasta ahora.

Primera experiencia de conducción

Primera experiencia de conducción

 

Nuestro viaje comienza en los famosos estudios de cine de Bry-sur-Marne, donde tiene lugar la primera sesión de conducción. Limitada a velocidades entre 20 y 30 km/h, ofrece el entorno ideal para familiarizarse con esta experiencia de conducción completamente nueva.

 

A diferencia de un sistema de dirección convencional, el Steer-by-Wire elimina la conexión mecánica entre el volante y las ruedas delanteras. Cada acción del conductor es interpretada, traducida y controlada electrónicamente.

 

Tras nuestra primera toma de contacto con el POLYGON Concept, un ingeniero de PEUGEOT nos invita a continuar la experiencia en un vehículo de desarrollo único: un prototipo especialmente modificado del PEUGEOT 2008, equipado con tecnología Steer-by-Wire y el Hypersquare®.

 

Dentro del espacio confinado del complejo del estudio, los cambios de sentido se vuelven casi sin esfuerzo. Las manos permanecen en su sitio, los movimientos se reducen a lo esencial y, aunque las velocidades nunca superan los 30 km/h, las nuevas sensaciones son inmediatamente perceptibles.

 

Las curvas cerradas ya no requieren cruzar los brazos. Solo unos pocos grados de giro del volante son suficientes. En cuestión de minutos, el cuerpo se adapta y comienzan a surgir nuevos reflejos de conducción.

 

El aparcamiento en paralelo ofrece quizás la demostración más impactante. Guiados por el ingeniero sentado a nuestro lado, maniobramos para aparcar entre dos vehículos. Solo un giro de 170 grados del Hypersquare® —en comparación con aproximadamente tres vueltas completas de un volante convencional— y la maniobra está completada.

Del estudio al circuito de pruebas

Del estudio al circuito de pruebas

 

Unos días después, el escenario cambia por completo.

 

Esta vez nos dirigimos al centro de pruebas UTAC de Mortefontaine, donde el objetivo ya no es la maniobrabilidad a baja velocidad, sino evaluar la tecnología en condiciones de conducción realistas, de nuevo a bordo del prototipo especialmente desarrollado del PEUGEOT 2008.

 

Acompañados por un instructor profesional de pruebas, alcanzamos rápidamente velocidades significativamente más altas. En las rectas, incluso superamos los 100 km/h.

 

A este ritmo, el Steer-by-Wire demuestra toda su madurez. La dirección sigue siendo precisa, estable e inspira confianza, sin filtrado excesivo ni pérdida de sensaciones. La conducción se vuelve más suave y notablemente menos exigente, gracias a la reducción de movimientos innecesarios del volante, una posición de conducción más relajada y una sensación general de mayor control.

 

Después abandonamos el asfalto liso para adentrarnos en un tramo de adoquines irregulares diseñado para poner a prueba el sistema de dirección.

 

Aquí es donde el Steer-by-Wire demuestra todo su potencial. Dado que el Hypersquare® está completamente desconectado mecánicamente de las ruedas, ninguna de las vibraciones bruscas ni los golpes de la carretera se transmiten a las manos del conductor. Resulta extraño al principio, pero sorprendentemente natural después de solo unos minutos al mando.

 

Más allá del logro tecnológico, el Hypersquare® representa un verdadero cambio en el diseño automovilístico. Más compacto que un volante tradicional, libera espacio en el habitáculo, mejora la visibilidad y abre la puerta a experiencias de conducción completamente nuevas, especialmente a medida que las tecnologías de conducción autónoma continúan evolucionando.

 

La ambición de PEUGEOT es clara: esta tecnología no está destinada a quedarse como un concepto. Tanto el Hypersquare® como el Steer-by-Wire llegarán progresivamente a los vehículos de producción, comenzando con la próxima generación del PEUGEOT 208 a partir de 2027.

POLYGON TOUR: la innovación recorre Europa

POLYGON TOUR: la innovación recorre Europa

 

En lugar de quedarse en un estudio o centro de pruebas, POLYGON sale a la carretera. Con el POLYGON TOUR, el concept car recorre Europa, como una gira cultural, para encontrarse con todos los actores del mundo del automóvil.

 

Desde París hasta Lisboa, pasando por Madrid, Londres y Varsovia, cada parada se convierte en un momento de intercambio. Durante cada exposición, POLYGON atrae la atención, despierta conversaciones y fomenta el diálogo, ya sea con entusiastas, profesionales, socios o visitantes curiosos que descubren la innovación de cerca.

 

La gente se acerca, explora e interactúa. Descubren el Hypersquare, esta nueva interfaz de conducción, y la tecnología Steer-by-Wire que desafía los hábitos establecidos mientras resulta sorprendentemente intuitiva.

 

Al llegar a los medios de comunicación, al público general, a las redes de concesionarios y a clientes B2B, esta gira europea refleja una firme convicción: en PEUGEOT, el futuro de la conducción no es solo una idea.

 

Se puede ver, compartir y experimentar.

 

Y lo más importante, ya se está haciendo muy real.